Algunos comentarios al iPad
Hace unas semanas comencé a escribir (desde el iPad) un post sobre mis impresiones acerca del iPad. Ya no está tan de moda escribir sobre el tema, pero creo que merece la pena dar algunas opiniones.
El éxito de Apple genera algunas reticencias, lo cual no deja de extrañar debido a lo cerrado de su (eco)sistema y a que tanto éxito y furor no siempre es bien visto por la comunidad de usuarios. Es indudable, con todo, que, independientemente de las críticas que se les haga, están marcando el camino, pese a que, como digo, en algunos sectores genere reticencias por principio (principi obstat – resístete a los principios). Criticar a Apple da un cierto manto de independencia y libertad, si bien hay que tener en cuenta que otras plataformas denominadas libres en el fondo no lo son tanto, y el verdadero modelo de la comunidad, ajeno a grandes intereses económicos es algo que por su propia naturaleza dificilmente podrá alcanzar a las plataformas, supuestamente libres, apoyadas por Google u otros.
Antes de entrar en detalles es importante decir que cualquiera que conozca el modelo de producción de Apple entenderá que el iPad no es una improvisación que ha dado lugar a un iPhone más grande. En mi opinión la mayor parte de las pegas que se hacen al iPad son consecuencia de la apuesta de Apple por hacer algo realmente bueno y enfocado a las necesidades del usuario. Las mejores cualidades del iPad son incompatibles con la mayor parte de las deficiencias planteadas. Es decir, gracias a esas supuestas carencias el iPad es lo que es o, dicho de otra forma, es el precio que hay que pagar por tener una prestaciones que no tiene hasta ahora ningún aparato.
El iPad supone una vuelta a lo sensato, esto es, a destinar las prestaciones a lo que realmente nos interesa. De que sirve tener un MS Word que te permite hacer millones de cosas si solo te interesan 3 y por culpa de las otras se te cuelga. Lo realmente bueno del iPad es que precisamente se enfoca en cubrir unas necesidades y lo hace mejor que un móvil o un netbook, mucho mejor.
Respecto al argumento de que puedo hacer lo mismo con un portátil o móvil, vayamos por partes. Sí, puedo hacer lo mismo pero no de la misma forma. Puedo viajar, estar en una cafetería y hacer lo mismo pero de firma mas cómoda que con un netbook. Lo apoyo en las piernas y no termino recalentándolo, además de que tampoco lo tengo que estar conectando a la corriente tras un par de horas de uso. El argumento de que puedo hacer lo mismo con otro aparato no es válido, pues la clave no es esa, la clave es hacerlo de otra forma. Y habría aquí otros muchos ejemplos que agotarían el asunto.
En resumen, las principales diferencias entre el iPad y los netbooks que lo hacen mucho mejor para el uso al que está destinado son las siguientes:
1. Batería mucho mas duradera
2.No se calienta
3. No hace ruido
4. Pesa mucho menos
(Seguro que hay más, no pretendo ser exhaustivo).
Tendríamos que sacrificar estas y otras ventajas si queremos dotar a la tableta de cualidades de las que no dispone. Respecto al tamaño es, ni mas ni menos, que el perfecto para escribir muy rápido en modo apaisado. Un tamaño menor, por ejemplo la mitad, como el anunciado por otras tabletas es un error, porque impide poder escribir cómodamente para tomar notas por ejemplo. Más aún, si se quiere hacer más cosas entonces lo mejor es un MacBook en cualquier de sus versiones. Si no te importa el peso, el tamaño, etc hay una variedad de MacBooks que ofrecen prestaciones impresionantes. El iPad no es para hacer cosas nuevas, ni siquiera más o las mismas cosas, el iPad es para hacerlo de otra forma, para llevar poco peso, para olvidarte del cargador, para hacer apps, etc. Es un soporte impresionante y de nuevo abrirá camino, pero cualquier aparato con cualquier plataforma que se caliente o pese más o dure menos la bateria será una mala copia y en el fondo una burla a los usuarios, pues en ese caso sí, más les valdría usar un netbook.




